27/8/11

El enigma de las "no palabras"

Bucólicas tardes
casi accidentadas
en las que el café es solo la excusa,
como tus manos
y tu voz.

Escuece la herida
de palabras vacías.
La almohada está fría.
Como un invierno perdida
entre escaparates y adivinanzas.

Callado

Tu pelo desaliñado
un silencio y un tinto
desafían sin cordura.
Al amanecer
hay mucho que perder.

Invoco a que te sumergas entre mis letras mi pelo
e insiste la afonía
y esa barba consorte de esos ojos
tan inciertos
como tú.

Mudo

2 comentarios:

Rodolfo Serrano dijo...

Muy interesante tu poesía, de verdad. encantado de conocerte.

Victoria Marín dijo...

Muchas gracias Rodolfo. Suerte con la presentación de tu último libro, te seguiré de cerca ;)